Existe vigente una normativa específica para las instalaciones de
placas solares fotovoltaicas y térmicas, así como para su puesta en marcha, suminstro y mantenimiento.

Las empresas y los técnicos instaladores de
placas solares deben tener en cuenta que la infraestructura que están montando deben ser eficaces en cuanto a su funcionalidad y productividad, aportando energía suficiente para proporcionar
ASC (Agua Caliente Sanitaria) libre de bacterias, obligatorio para todas las instalaciones térmicas.
Un buen proyecto de instalación de placas solares nos garantiza una buena inversión, con aporte energético de hasta el 70%, un mínimo pero planificado mantenimiento y agua de calidad sin bacterias tan peligrosas como la legionella.
Entre los
componentes más comunes en estas instalaciones encontramos captadores de vacío o planos, parejas de bombas que actúan alternándose, conductores e intercambiadores de calor por placas, por termosoldados y antibacterias; depósitos de acero vitrificado acumulado y que evitan la corrosión producida por el ambiente donde se encuentren las placas solares, y otros elementos con gran importancia para obtener unas prestaciones óptimas y seguras.