Podríamos distinguir varios niveles a la hora de hablar de instalaciones fotovoltaicas para abastecimiento de viviendas y recintos alejados de la red eléctrica, que quieren ahorrar y producir su propia electricidad, o que busca la rentabilidad de la energía fotovoltaica con huertos solares para vender electricidad.
Para el abastecimiento mínimo de una vivienda familiar o para dar electricidad a casas rurales, albergues, paradores, cortijos y otros alojamientos de ecoturismo; con pequeñas inversiones podemos instalar placas solares fotovoltaicas y todo el equipo necesario para disponer del 100% de la electricidad que necesitamos, aunque lo más recomendable es combinar sistemas fotovoltaicos con corriente de la red eléctrica o de grupos electrógenos de biomasa o gasoil, ya que ante las adversidades climáticas, aumentos de demanda repentinos y otros factores externos, además de posibles averías en el sistema de producción eléctrica, tendremos el suministro asegurado. Pero si disponemos de terreno suficiente en nuestra finca, además de abastecernos de electricidad para consumo propio, un negocio rentable y asegurado por la legislación española es instalar huertos solares fotovoltaicos y vender todo el excedente de electricidad a las compañías eléctricas, una apuesta que une el entorno rural y agrícola con el sector energético y del que cada vez más personas se benefician contribuyendo a un desarrollo sostenible cada vez más necesario.