El Silicio es un material muy común en las placas solares fotovoltaicas, y durante décadas se ha estudiado la forma de hacer más rentable la energía solar, más producción y precios más económicos.
Según factores como la cristalización del Silicio, se altera la sensibilidad y productividad del panel fotovoltaico. Y según ha demostrado la Universidad de Harvard (USA), las placas solares con Silicio Negro son mucho más productivas, con una sensibilidad a la luz solar entre 100 y 500 veces superior.
El uso de Silicio Negro en placas solares fotovoltaicas supone, además de más producción en menos espacio, una reducción de costes de producción y de residuos contaminantes y desechos de todo el proceso, desde que se fabrica hasta que se destruye. La preocupación ecologista por el destino de todas las placas solares desechadas encuentra en comprar e instalar paneles de Silicio Negro un interesante paliativo ante las desventajas de la energía solar.